Òptica Visió

Ctra Cardona nº 6

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Claridad del habla

La finalidad principal de un audífono es entender el habla tanto si se está en un entorno tranquilo como ruidoso.

 

Un audífono es mucho más que un altavoz. El aparato tiene que seleccionar el habla dentro del entorno acústico y resaltar las palabras para hacerlas más comprensibles. El ruido de fondo es también información y no se puede eliminar. Normalmente, se trata para oírlo más suave. Por ejemplo, si cruzamos la calle sin mirar, podemos no ver un coche que se acerca, pero en cambio lo tenemos que oír para evitar ser atropellados.

 

La mayoría de audífonos llevan diferentes algoritmos para mejorar la claridad de las palabras. En general, pueden variar en función de su sofisticación,

 

a- Habla baja: en estos casos hay una sobreamplificación de la voz con el fin de llegar a un límite audible.

 

b- Habla alta: las palabras se amplifican. Los ruidos a partir de un límite no se aumentan para evitar molestias en los oídos.

 

c- Métodos de adaptación: el modo de amplificar las palabras puede variar según el algoritmo de trabajo. Hay diferentes en función de la tecnología del tipo de aparato, de si el paciente es pediátrico, ...

 

d- Preferencias de usuario: los programas se adaptan en función de la edad, de la experiencia en el uso de audífonos, de las preferencias personales, ...

 

e- Eliminación del feed-back: cuando un audífono tiene que trabajar a un volumen alto, puede suceder que las frecuencias entre 3500 a 4000 Hertz escapen y provoquen un ruido audible. Para evitarlo, los audífonos pueden hacer un cambio de frecuencia, inversión de fase o reducir el volumen.

El audífono clasifica las diferentes fuentes sonoras según la proximidad, intensidad y localización

Imagen cedida por la empresa Oticon