Òptica Visió

Ctra Cardona nº 6

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Telescopio

El telescopio fue inventado en Holanda en el siglo XVII. En su diseño más básico, está formado por un objetivo y un ocular. El objetivo hace la función de embudo de luz, es decir, recoge más luz que nuestro ojo y, por tal motivo, si miramos las estrellas sin y con telescopio, en la misma zona de observación vemos más estrellas con este instrumento.

 

El foco es aquel punto donde se enfocan los rayos que vienen de muy lejos. Entonces, se hace coincidir el foco del objetivo con el del ocular. Haciéndolo de esta manera, la imagen sale con un ángulo muy superior al que veríamos si lo hiciéramos sólo con los ojos directamente. El resultado es una imagen mucho mayor.

Normalmente, cuando se adquiere un telescopio suele ir equipado con diferentes oculares. El fabricante siempre informa del foco del objetivo y de los oculares. Para calcular, el aumento total sólo tenemos que dividir el foco del objetivo por el foco del ocular.

 

La imagen se ve invertida de como es en la realidad, pero como que sirve para ver estrellas no tiene importancia. Aquellas personas que quieren utilizarlo también para observación terrestre deben de adaptar un inversor de imagen.

 

Existen dos categorías principales de telescopios:

 

a- Los refractores están los formados por lentes. El problema principal es que objetivos de más de 10 cm no se suelen fabricar debido a problemas de coste

 

b- Los reflectores están formados por espejos. Estos sí pueden ser diseñados en diámetros grandes.