Òptica Visió

Ctra Cardona nº 6

08242 Manresa

Tel 93 872 04 55

Sensibilidad al contraste

Normalmente, cuando se estudia la visión de una persona se hace mirando letras de una medida mínima con alto contraste. En la vida real, pero estamos mirando objetos que no son muy pequeños ni de máximo contraste. Este hecho puede llevar a veces encontrar personas que se quejan de su visión y en cambio cuando han sido examinadas se les ha encontrado una agudeza visual máxima. Entonces es conveniente estudiar su sensibilidad al contraste, ya que si no, no se puede explicar el porqué de estas quejas.

 

Las imágenes del mundo exterior se forman en la retina. La información es enviada al cerebro a través de muchas fibras nerviosas. Cada una de estas fibras nerviosas se especializa en un tipo de información. Así, los hay que llevan información de frecuencias espaciales, frecuencias temporales, orientación, color, ... La imagen formada en la retina se descompone en enviarse al cerebro y aquí se vuelve a juntar los componentes. Hay de 4 a 6 canales de frecuencia espacial para detectar el contraste.

 

Una manera de estudiar la sensibilidad es presentando un test con un círculo con franjas verticales de diferentes inclinaciones hacia la derecha, arriba o a la izquierda, con contraste decreciente hasta que el paciente no es capaz de distinguir la dirección. Este círculo se presenta en varias frecuencias y se obtiene el siguiente gráfico.

Hay patologías oculares que en los estadios iniciales como cataratas o degeneración macular asociada a la edad en que hay pérdidas en las frecuencias altas que a medida que la enfermedad progresa va afectando el resto de frecuencias.

 

La neuritis óptica, esclerosis múltiple, el glaucoma primario de ángulo abierto, lesiones de la vía visual, la diabetes, el parkinson, el papiledema y Alzheimer afectan las frecuencias espaciales bajas